martes, 12 de mayo de 2015

El cerro del sordo



Tengo ganas hace tiempo de escribir sobre una montería muy especial para mi. El caso es que me da una pereza enorme escribir sobre monterías, que le vamos a hacer, pero en el blog tengo que dejar constancia para mis propios recuerdos de la montería que en Noviembre de 2013 me hizo volver a mi niñez, a esos momentos en que con nostalgia, todos recordamos nuestras primeras cacerías de pajarillos, lagartos, tortugas y en definitiva tantas piezas de caza "mayor" en aquel entonces. Ya han pasado muchos años desde aquello, pero las vivencias de aquellos años las tengo frescas como si hubieran sido ayer, mas que otras mas cercanas, he oido que es normal cuando te vas haciendo mayor, que pena.

El que me lea, se estará preguntando que tendrá que ver la niñez con el Cerro del Sordo, la velocidad con el tocino como dice alguno...Muy facil, pero primero empezaré por explicar que es el cerro del sordo.


El impresionante Cerro del Sordo



 
Una de las fincas publicas que posee Andalucía, antes propiedad del estado español y desde que se transfirieron las competencias de la junta, se llama Las Zarcas y está en el termino municipal de Espiel, provincia de Córdoba. Cuenta con 2.090 hectáreas y limita al norte con el monte de matas hermosas, al este con dehesas privadas, al oeste con el termino de Belméz y al sur con el río Guadalbarbo, lugar donde me crié cinegeticamente hablando y donde adquirí mi amor incondicional por el monte, por la naturaleza. Muchos recuerdos familiares tambien.

Yo mismo hace solo 35 años en el corralón del cortijo, me encantaba vestirme con las ropas viejas que por allí había


Allí en la pequeña finca familiar que atraviesa el Guadalbarbo, pasaba largas temporadas con mi tío Pepe. Mi padre me ha enseñado mucho de lo que se de recechos a los corzos, monterías, armas y calibres etc...Pero con mi tío Pepe aprendí cosas maravillosas sobre el monte, la sierra, los olivos, la huerta y bueno en general de las cosas que para mi distinguen al verdadero cazador, del escopetero sin mas, del que solo le importa el pim,pam,pum. Estos conocimientos no suelen tenerlos lo que yo llamo: Los cazadores-ciudadanos, por muy buenos cazadores que sean y la verdad son conocimientos importantes en el monte donde todo está relacionado, como en la vida.

El es un hombre humilde, de campo. En aquella sierra morena dura de la postguerra se crió y luchó hasta que tuvo que salir de allí llorando para buscarse las habichuelas en la gran ciudad,fuera de España además, pues tuvo que emigrar... conociendole debió ser su muerte en vida y en esa larguisima temporada lejos de la dura pero adorada sierra conoció y se casó con mi tía, instalandose definitivamente en Córdoba.

Desde chiquitín y hasta que nos fuimos de Córdoba, tenía yo unos 10 añitos, pasaba con mi tío en la sierra todos los fines de semana, vacaciones etc...Mi padre subía el fin de semana a dar una vuelta a los conejos y perdices o hacer algún aguardo a los escasos cochinos que de vez en cuando se dejaban caer por allí, las reses eran testimoniales entonces y ver una cierva era un acontecimiento muy comentado por mi padre y mi tío. Hoy no quedan conejos ni perdices practicamente, las reses y cochinos son dueños de todo aquello.

Para mi tío, la caza era una labor mas del monte, durante muchos años cuando era un niño, estuvo de cabrero en la sierra y me contaba aventuras para mi alucinantes de como tenía que escapar de los lobos que le perseguían con su hato de cabras con aviesas intenciones... Cazaba entonces para llevar a casa algo que echarse a la boca, no por afición ni mucho menos. Y desde esa perspectiva seguía mas o menos viendo la caza y así me la explicaba a mi, un punto de vista muy distinto al de mi padre y que siempre le agradeceré haberme contado.


Además si quería cazar con la escopetilla de cerrojo de 9mm que fué suya y ahora me estaba reservada, me lo tenía que ganar. Me hacía trabajar duro en las labores del campo. Ayudandole con los animales o el huerto, con los olivos o a montar una armada de costillas a lo largo del Guadalbarbo, para echar unos pajaritos al arroz o comerlos fritos, esta ultima tarea me alucinaba, sin duda era mi favorita de todas las del campo y eso que había que levantarse bien temprano y previamente recolectar las "aluas" como el decía a las hormigas de ala.

Solo cuando todas las tareas estaban terminadas y me había esforzado en ellas cogiamos al Tom, un chuchanco mediopodenco que tenía y que era fino como el solo, su paralela y me entregaba la escopetilla de cerrojo y tres cartuchillos de aquellos metálicos y salíamos a dar una mano los dos y echar al viejo zurrón alguna perdiz o conejo para la comida. En el Vacar vendíamos los conejos que no nos podíamos comer al volver a Córdoba los domingos por la tarde por las curvas del Muriano, que la carretera no era lo que hay hoy precisamente...

Alli bien cerquita, con escasos 10 añitos me hice novio con un marranchón que mi padre me dejó tirar en una montería, pues ya me manejaba perfectamente con la escopeta y había cobrado bastantes piezas de caza pequeña, conejos, perdices etc...


Con mi primer cochino, un día para recordar

Y nos tuvimos que ir de Córdoba tambien, mi padre se tuvo que mover por trabajo, y detrás toda la camada. Tendría yo 10-11 añitos. Además por temas familiares dolorosos que no vienen al caso, no volví mas por allí, perdí mi sierra de vista, a mi tío y todas las maravillas que me llenaban tanto en mi niñez de niño salvaje, como decía el maestro Felix Rodriguez de la Fuente recordando sus correrías de la niñez por el páramo de Masa.

Victoriano me llamó un buen día de principios de Noviembre para decirme que tenía intención de ir a la montería del Sordo y que si quería yo tambien un puesto, quedaban dos y podía apuntarme. Tantos recuerdos vinieron a mi, tan bonitos como lejanos...Por supuesto que si fue mi respuesta, no podía ser otra.

En la finca Las Zarcas, con el cerro del Sordo, que es la mejor mancha posiblemente,la junta tiene cedida la gestión a un grupo, una peña o como queramos llamarlo de Espiel. Saltamontes se llaman y Rafa un buen amigo de Victoriano pertenece a dicho grupo.

Hay bastantes interesados todos los años en la montería, de la provincia de Córdoba y de las limítrofes, pues es una mancha abierta que suele darse muy bien con los venaos, en cantidad y en calidad. Se soltaron, esas barbaridades que se hacían antes y que desgraciadamente se siguen haciendo en terrenos privados, venaos y ciervas centroeuropeos en la epoca de Franco y por supuesto en años posteriores se mataron venaos de espectaculo, en varias casas del pueblo cuelgan pavos de impresión. Y todavía muchísimos años despues suele matarse algún pavo impresionante en esta montería que suele darse cada dos años, además de 15-20 venaos muy bonitos de montería, llegando el tapete a los 70-80 venaos y 15-20 cochinos.

Cené y dormí la noche anterior en Córdoba en casa de mi amigo Rafa y echamos una noche hablando de caza, como no. Y por la mañana cogí carretera arriba hacia Espiel, con tantos recuerdos en mi cabeza...

Hacía unos días se había metido un temporal en toda España que trajo un viento helador, polar diría yo y las temperaturas austaban. En lo mas alto de los casi 1.000 metros de altitud del cerro ( 933 m ) para ser exactos. Una de las alturas importantes de sierra morena. Cerca de este, la peña Crispina con 924 m y el cerro Pelayo el mayor de todos, con 935 m en cuyas laderas nace el río Guadalbarbo, para mi, "aquel río", parafraseando a Eduardo Marquina en su excelente poema dedicado al Bembézar. El frío era verdaderamente insoportable, y mezclado con el caer constante de aguanieve era bestial. El que no haya monteado en estas sierras un verdadero día de frío no se puede siquiera imaginar de lo que hablo, ríete del fío en el norte, comparado con esto.

Y me tocó en lo alto del cerro. El puesto maravilloso, quizá no de bonito, pero con una pinta espectacular, máxime con el temporal reinante, pues estos pinares se cargan de reses hasta los topes cuando azota el temporal.
 
Puede ser el día que mas frío he pasado en mi vida y mira que he cazado en sitios muy fríos del norte de España y alguno de fuera, pero ese día, no sentía practicamente las manos. Todo fué un continuo recordar. Pensar en mi familia, en mi niñez, en mi abuela ( DEP ) que está enterrada allí en Espiel. En cuanto a resultados, puesto espectacular. Cobré 3 venaos y un cochino, uno de los venaos verdaderamente bonito. Comencé con un doblete además, pues me entró una collera, el bueno con otro y me quedé con los dos, en dos tiros rapidos con cerrojazo mas rapido aun de por medio. Después me entró un cochinete que tambien se quedó y un venao algo menor que tambien...


Con el mejor de los tres venados, uno de los dos del doblete que conseguí

Me entraron como 9 venaos mas que no disparé por ser menores, aunque se podía, pues este año se daba sin cupo que suele ser de dos venaos. Me dediqué el resto de la mañana a respirar hondo y a recordar... Victoriano cobró un venao bonito y tiró otro que al final no pudo cobrar pues se le fue pegado y no hubo forma.

Se mató EL PAVO que se suele matar. Un venao verdaderamente espectacular en mancha abierta y otros 15-20 venaos magnificos de montería en abierto. Al final en la junta 96 venaos, 40 ciervas y 10-12 cochinos. Espectacular.

Tremendo venao, un sueño en mancha abierta, sin duda


Pero lejos de resultados, numeros y trofeos, esta montería me la guardo entre mis mejores recuerdos, en ese rinconcito junto con la nostalgia, el cariño y la soledad...Para la mayoría de nosotros, o eso espero, la montería es juntarse con los amigos, recordar a los que ya no están, recordar la niñez, disfrutar de los lances con respeto... no matar indiscriminadamente o conseguir trofeos que colgar, eso espero...



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